
VACIAMOS LES BORGES BLANQUES nació de una comprobación repetida en la comarca: casi todo el mundo pide precio por teléfono y casi nadie lo recibe por escrito antes de empezar. Esa distancia entre lo hablado y lo firmado es la que genera el miedo de fondo, el de que la cifra crezca con los operarios ya dentro.
Nuestra forma de resolverlo es sencilla y se aplica en todos los encargos: primero se mide la vivienda, después se redacta la oferta con las partidas separadas, y solo entonces se habla de fechas y de equipos.
La medición es una visita corta y ordenada. Recorremos las estancias con quien tenga llave, anotamos metros y plantas, calculamos el volumen con los armarios abiertos, entramos en el patio, en el celler y en las golfes, miramos por dónde sale cada mueble y comprobamos dónde puede quedarse el camión. De ahí salen las horas, los viajes y los kilos, que son las tres cosas que mueven de verdad la cuenta de un vaciado.
Método de medición antes del presupuesto
El método se nota sobre todo en las viviendas heredadas, que son buena parte de lo que se vacía en les Garrigues. Suelen llevar años cerradas, quien decide vive en Lleida o en Barcelona y la familia necesita una cifra que aguante para repartir gastos con criterio.
Con la medición hecha, la oferta llega a la vez a todos los herederos, con el mismo desglose y el mismo calendario, y cualquiera puede leerla sin tener que fiarse de lo que le contaron por teléfono a uno solo de ellos.
El destino de cada cosa que baja por la escalera
El destino de cada cosa se decide antes de bajarla. Lo que conserva uso se aparta para reventa o para entidades sociales de la comarca, la ropa en buen estado va a reutilización textil, y el metal, la madera y los aparatos eléctricos se clasifican ya en la vivienda y viajan a gestor autorizado, de donde volvemos con el justificante. Lo que agotó sus salidas entra en deixalleria con su tasa, anotada como partida propia en la oferta para que cada euro tenga origen visible.
Del equipo interesa lo comprobable: gente acostumbrada a la escalera de tramo corto de la casa antigua y al despiece del mueble macizo arriba, que protege barandilla, peldaños y patio antes de bajar la primera pieza, con póliza de responsabilidad civil en vigor y con la reserva que pide una casa de familia.
Cerramos siempre igual: vivienda barrida, reportaje del antes y el después, cajas con lo personal entregadas en mano y llaves devueltas a quien nos las confió, en el día que figuraba en el documento. Puedes ver el detalle del trabajo o mirar en qué barrios y pueblos intervenimos.
Empresa de vaciado de viviendas de les Garrigues
Queremos que en esta comarca pedir un vaciado deje de ser un salto al vacío, y para eso solo hay un camino: medir la vivienda y entregar la cifra con la fecha dentro, por escrito y antes de empezar. Eso nos obliga a dedicar una visita a cada encargo antes de cobrar nada, aunque sea más cómodo dar una horquilla por teléfono. A cambio, quien nos escribe sabe a qué atenerse desde el primer documento.
El objetivo y el horizonte de esta casa
Misión
Conseguir que en Les Borges Blanques y en les Garrigues nadie tenga que empezar un vaciado con una horquilla dicha por teléfono: que cualquiera reciba, tras una visita de medición, un documento con el importe desglosado y con la fecha de entrega de llaves dentro, y que ese documento sea el que mande al final.
Visión
Que vaciar una casa heredada en la comarca se convierta en una gestión previsible, con la cifra medida, el destino de cada cosa declarado y un calendario que encaje con la notaría, tanto en una casa antigua del Centre como en un piso con ascensor de l’Eixample.
Trato con las familias en casas heredadas
Nos guían cuatro reglas: medición, porque la cifra sale de datos anotados en la vivienda; palabra escrita, porque el importe y el plazo se firman y se sostienen; decisión del cliente, porque cualquier cambio se enseña y se aprueba antes de ejecutarse; y reserva, porque en una casa de familia se entra con respeto y lo que se ve allí se queda allí.
Medición
La cifra nace de una visita en la que se anotan metros, volumen, contenido y acceso.
Palabra escrita
El importe y el plazo se entregan firmados antes de empezar y se sostienen hasta el final.
Decisión del cliente
Lo que la medición no recogía se enseña, se cuantifica y lo aprueba quien paga.
Reserva
En una casa de familia se entra con respeto: lo personal se aparta y se entrega en mano.
Garantías de precio, plazo y reciclaje
Nos comprometemos a tres cosas concretas: el importe firmado antes de la primera caja, el plazo comprometido dentro de esa misma oferta, y el destino declarado de todo lo que sale, con justificante de gestor autorizado a disposición de quien lo pida. Aquí tienes el detalle del trabajo.
Los límites de cada una de las tres garantías
Importe firmado antes de empezar
La cifra que aceptas es la que se cobra al terminar, con el desglose que la sostiene adjunto al documento.
Plazo comprometido junto al precio
Día de entrada y día de entrega de llaves en la misma oferta, calculados sobre la medición y reservados al aceptar.
Destino declarado de todo lo que sale
Reventa, donación o reciclaje por material, con entrega a gestor autorizado y justificante disponible a petición.
Equipo y medios para vaciar casas de pueblo
Nos apoyamos en tres cosas comprobables: un método de medición que se repite igual en cada vivienda y se puede auditar partida por partida, un conocimiento fino del parque de la comarca —qué calle admite camión, qué casa tiene escalera de caracol, qué bloque tiene ascensor— y una cadena de destinos con entidades sociales y gestores autorizados que convierte el reciclaje en un justificante y no en una palabra bonita.
Seguro de responsabilidad civil
con póliza de responsabilidad civil en vigor para trabajos en vivienda y zonas comunes
Importe cerrado y plazo comprometido, firmados antes de que entre el equipo
Oferta desglosada por partidas: horas, viajes, kilos por fracción y tasas, cada una con su importe
Cambios sobre lo previsto enseñados con fotos y aceptados por escrito antes de ejecutarse
Separación por materiales ya en la vivienda: metal, madera, textil y aparatos eléctricos, con entrega a gestor autorizado y justificante
Documentos, joyas, fotografías y objetos personales apartados y entregados a la familia
Rellano, barandilla, peldaños y patio protegidos durante la bajada del volumen
Barrido final de todas las estancias y reportaje del antes y el después antes de devolver las llaves
Más preguntas sobre vaciar casas de pueblo
¿Qué es un vaciado de piso?
Es el trabajo de dejar una vivienda completamente despejada y barrida, con todo su contenido retirado, clasificado y entregado en su destino correcto.
Comprende el mobiliario, los electrodomésticos, la ropa y el textil del hogar, los libros y el papel, la vajilla, los aparatos eléctricos, la chatarra y todo lo que guardan el trastero, el celler, las golfes y el patio.
Después de retirarlo, cada familia de materiales sigue su camino: reventa para lo que tiene mercado de segunda mano, donación para lo que conserva uso, reciclaje por material para el resto y deixalleria para lo que agotó sus salidas, siempre con entrega a gestor autorizado y justificante.
Al terminar, la vivienda queda barrida y lista para enseñar, vender, alquilar o reformar.
¿Cuánto se cobra por un vaciado de piso?
La cifra se calcula sobre cuatro partidas y en la oferta aparecen separadas: las horas de equipo, que salen del volumen y de las plantas; los viajes de camión, que salen de los metros cúbicos y de la distancia hasta el punto de carga; los kilos por fracción, porque el metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos siguen caminos distintos; y las tasas de la deixalleria, con su tarifa a la vista.
Lo aprovechable juega a favor del cliente y se descuenta cuando tiene mercado. En Les Borges Blanques un piso pequeño con ascensor se mueve en el entorno de los 400 euros, y una casa de pueblo grande y muy llena puede acercarse a los 1.500. La cifra exacta sale de la medición y se firma antes de empezar.
¿Cómo garantizáis que el precio no sube a mitad del trabajo?
Porque el importe se calcula midiendo y se firma antes de que el equipo cruce la puerta. La medición recoge metros y plantas, volumen y tipo de contenido, acceso y punto de carga, y las fracciones que llevan tratamiento aparte, así que la cifra nace de datos y no de una estimación por teléfono.
Si durante la jornada aparece algo que la medición no recogía —unas golfes llenas hasta la viga, un corral al fondo del patio—, paramos, te lo enseñamos con fotos y te decimos qué supone en horas y en euros antes de tocarlo. Decides tú, y el documento se actualiza solo con tu visto bueno por escrito.
Esa es toda la mecánica.
Pide el documento firmado antes de que entre el equipo
690 220 944