
Preguntas frecuentes sobre vaciar casas y cellers
La duda que más se repite entre quien busca un vaciado no es el precio: es el tiempo. Quien escribe suele tener una firma en la notaría de Lleida, una entrega al comprador o un alquiler que empieza, y necesita saber cuántos días se lleva la vivienda.
Debajo van las preguntas que nos llegan a diario desde Les Borges Blanques y desde los pueblos de la comarca, contestadas con cifras y con el criterio que aplicamos aquí: cuánto se tarda, cuánto cuesta una casa antigua, en qué consiste exactamente un vaciado, cómo se calcula la cifra, qué añade la calle del Centre y qué pasa con los papeles y las fotografías de la familia. El detalle del trabajo está en servicios.
¿Cuánto se tarda en vaciar un piso?
En Les Borges Blanques un piso de dos o tres habitaciones en bloque con ascensor se vacía en una jornada, de la mañana a media tarde. Una casa de pueblo de planta baja y dos alturas, con patio, celler y golfes, suele pedir dos jornadas seguidas, y tres si lleva años cerrada y el volumen ha ido creciendo por arriba.
Lo que decide el número de días no son los metros: son las plantas que hay que bajar a mano, los metros cúbicos que salen y la distancia hasta donde espera el camión.
Por eso la fecha de entrada y la de entrega de llaves van escritas dentro de la misma oferta que el importe, calculadas sobre la medición y comprometidas igual que el precio.
¿Cuánto cuesta vaciar una casa antigua?
Una casa antigua de la comarca cuesta más que un piso del mismo tamaño por dos motivos que se pueden medir.
El primero es el volumen: entre el celler, las golfes, el patio y el corral suele haber tanto contenido como en la vivienda, y ahí aparecen muebles macizos, herramienta de payés, garrafas, leña y material de obra guardado hace décadas.
El segundo es la bajada: la escalera de tramo corto o de caracol obliga a despiezar arriba y a bajar en tandas, y eso se cuenta en horas de equipo.
En la oferta verás esas horas separadas de los viajes, de los kilos por fracción y de las tasas, de modo que puedas ver de dónde sale cada euro antes de aceptar.
¿Qué es un vaciado de piso?
Es el trabajo de dejar una vivienda completamente despejada y barrida, con todo su contenido retirado, clasificado y entregado en su destino correcto.
Comprende el mobiliario, los electrodomésticos, la ropa y el textil del hogar, los libros y el papel, la vajilla, los aparatos eléctricos, la chatarra y todo lo que guardan el trastero, el celler, las golfes y el patio.
Después de retirarlo, cada familia de materiales sigue su camino: reventa para lo que tiene mercado de segunda mano, donación para lo que conserva uso, reciclaje por material para el resto y deixalleria para lo que agotó sus salidas, siempre con entrega a gestor autorizado y justificante.
Al terminar, la vivienda queda barrida y lista para enseñar, vender, alquilar o reformar.
¿Cuánto se cobra por un vaciado de piso?
La cifra se calcula sobre cuatro partidas y en la oferta aparecen separadas: las horas de equipo, que salen del volumen y de las plantas; los viajes de camión, que salen de los metros cúbicos y de la distancia hasta el punto de carga; los kilos por fracción, porque el metal, la madera, el textil y los aparatos eléctricos siguen caminos distintos; y las tasas de la deixalleria, con su tarifa a la vista.
Lo aprovechable juega a favor del cliente y se descuenta cuando tiene mercado. En Les Borges Blanques un piso pequeño con ascensor se mueve en el entorno de los 400 euros, y una casa de pueblo grande y muy llena puede acercarse a los 1.500. La cifra exacta sale de la medición y se firma antes de empezar.
¿Cómo garantizáis que el precio no sube a mitad del trabajo?
Porque el importe se calcula midiendo y se firma antes de que el equipo cruce la puerta. La medición recoge metros y plantas, volumen y tipo de contenido, acceso y punto de carga, y las fracciones que llevan tratamiento aparte, así que la cifra nace de datos y no de una estimación por teléfono.
Si durante la jornada aparece algo que la medición no recogía —unas golfes llenas hasta la viga, un corral al fondo del patio—, paramos, te lo enseñamos con fotos y te decimos qué supone en horas y en euros antes de tocarlo. Decides tú, y el documento se actualiza solo con tu visto bueno por escrito.
Esa es toda la mecánica.
¿Qué añade a la cuenta una calle estrecha del Centre?
Añade metros de acarreo, y esos metros se miden antes de escribir la cifra. Alrededor de la plaça de la Constitució y en las calles porticadas del casco el camión espera en la vía más ancha del entorno y cada pieza recorre a mano la distancia hasta él.
En la oferta esa distancia aparece como horas de equipo, con su importe al lado, de manera que puedas compararla con el resto de partidas. En el Terrall, en Sant Roc y en l’Eixample suele haber sitio para parar cerca del portal, y entonces la carga va seguida y esa partida baja.
Por eso la primera pregunta que hacemos es en qué calle está la vivienda.
¿Hace falta que el propietario esté presente para medir?
Basta con que alguien con llave nos abra, y en herencias es lo habitual: un hermano, un vecino, quien administra el edificio o el agente que enseña la vivienda. Recorremos las estancias, anotamos y hacemos fotos, y la oferta llega por escrito a quien tú digas, a la vez a todos los herederos si así lo prefieres.
Cuando nadie puede desplazarse, el recorrido lo puedes grabar tú con el móvil: habitaciones con los armarios abiertos, patio, celler, golfes, la escalera y una toma de la calle desde enfrente. Con ese material medimos igual y la cifra sale con el mismo desglose.
¿Qué se hace con los papeles, las joyas y las fotografías?
Se apartan antes que nada. Los álbumes, las cartas, las escrituras, la documentación, las joyas y cualquier objeto con valor sentimental se guardan en cajas y se entregan en mano a la familia. Es la parte más delicada de una casa heredada y la tratamos como tal: lo personal se revisa y se separa mientras se vacía, habitación por habitación.
Si nos das una lista de lo que buscas —una escritura, un título, una medalla, una fotografía concreta—, la tenemos presente durante toda la jornada y te avisamos en cuanto aparece. La ropa en buen estado va a reutilización textil y los muebles con vida por delante, a reventa o a donación.
¿Podéis ajustaros a una firma en la notaría de Lleida?
Sí, y es uno de los motivos por los que el plazo va dentro del documento. Cuando nos dices la fecha, la medición se hace en los días siguientes y la oferta ya llega con la jornada de vaciado encajada antes de esa firma, con margen para el barrido y la entrega de llaves.
Si el calendario está apretado, ampliamos el equipo para cerrar la vivienda en menos días, y ese refuerzo aparece en la oferta con su importe para que lo decidas con la cifra delante. Trabajamos igual para entregas al comprador, finales de alquiler y entradas de reforma en toda la comarca.
¿Tu casa guarda algo que aquí no sale?
Cada casa de la comarca guarda su particularidad: unas golfes a las que solo se llega por escalera de mano, un celler con garrafas y herramienta de payés, un corral al fondo del patio o una era anexa que también hay que despejar. Cuéntanoslo y lo medimos contigo para que entre en la cifra desde el primer momento. Escríbenos desde contacto y lo miramos esta misma semana.
¿Tienes fecha de notaría? Dínosla y cerramos el calendario
690 220 944